Presentación

Con este blog pretendo mostrar los últimos acontecimientos científicos, para que conozcamos lo que puede ser hecho por los científicos en este momento, y sus últimos descubrimientos, y al mismo tiempo ofrecer curiosidades, divertidas o simplemente extrañas, del ámbito de la ciencia. Y siempre, intentaré, con un lenguaje accesible a todos, sin grandes complicaciones. Espero que os guste. No olvideis que el cuerpo al blog se lo doy yo, pero la vida, el movimiento, sólo vuestros comentarios pueden dárselo. Cualquier cosa que queráis decirme, no lo dudéis, aquí estoy.
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Ornitorrinco: el animal más extraño


Algunas de las características especiales del ornitorrinco

El ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus) es un mamífero. También es ovíparo, pone huevos, pequeños y blandos como los de los reptiles. Tiene pico como los patos, y membranas entre los dedos de las patas delanteras, como las aves acuáticas. No tiene mamas, pero tiene leche, que sale por los poros de la piel de la barriga de la hembra y se escurre por unos canales de donde las crías lo van lamiendo. Y tiene el cuerpo cubierto de pelo.

Además, presenta otras características infrecuentes, como tener un diente mientras es bebé (el diente del huevo, para romper el cascarón), que después se va a transformar en una placa córnea que utilizará para masticar, o sea, el adulto no tiene dientes, realmente. Y su pico es blando, sensible y cubierto de pelos, no como los de las aves. Y su cola es parecida a la de los castores, y también le ayuda a nadar. Y los machos tienen en las patas traseras espolones venenosos, con un veneno bastante semejante al de las cobras. O sea, presenta características claras de mamíferos, de aves y de reptiles. Un verdadero rompecabezas de la naturaleza.

Este animal pertenece al orden de los monotremata (monotremas), junto con el equidna, la única otra especie viva de este orden, que se separó de los demás mamíferos, que no ponen huevos (marsupiales y placentarios), hace ya unos 170 millones de años, cuando aún los dinosaurios se estaban expandiendo.

Vive en Australia, Tasmania, Nueva Guinea, y algunas otras pequeñas islas próximas, junto a corrientes de agua, en la que pasa la mayoría de su tiempo, siendo un gran nadador (puede pasar hasta 5 minutos sin subir a la superficie).

Otra característica especial es que cierra los ojos y los oídos cuando está en el agua, y se sirve de receptores electro-sensoriales que tiene en el pico para detectar los débiles campos eléctricos de las presas bajo el agua, un sexto sentido específico.

Se alimenta de todos los pequeños animales que encuentra: renacuajos, pequeños peces, crustáceos, insectos, gusanos y moluscos. El adulto mide sobre 40 centímetros más la cola (55 a 60 en total), pone dos a tres huevos por puesta, de 2 a 2,5 centímetros, en túneles de hasta 1,80 metros, que cava la hembra, y los huevos eclosionan 10 días después. A continuación, los pequeños serán amamantados durante 4 meses hasta que salgan del nido. Pueden vivir hasta 15 años.

Y si ya era extraño, hace poco acabaron de secuenciar su ADN, y los resultados fueron también, como se suponía que iba a suceder, sorprendentes: Su genoma es una mezcolanza inusitada de reptil, ave y mamífero.

Richard Wilson, director del Centro del Genoma de la Universidad de Washington, y principal autor del estudio, dice que «La mezcla fascinante de trazos en el genoma del ornitorrinco fornece muchos indicadores sobre la función y evolución de todos los genomas de los mamíferos».


Encontraron algunos genes típicamente de aves, y otros de reptiles, e incluso los genes que utiliza para la producción del vitelo de los huevos son muy semejantes a los de algunos peces. Pero la mayoría, cerca del 82%, corresponde, como cabía suponer, a genes típicos de mamíferos.

También sintetizan unos péptidos (pequeñas proteínas) extremadamente eficaces como antibióticos, siendo inmunes a muchos microorganismos patógenos, por lo que están siendo estudiados ahora los genes que codifican estas proteínas, con fines medicinales.

Así como su veneno, tan especial, que produce inflamaciones enormes y un dolor que los analgésicos normales no consiguen mitigar.


Por lo tanto, aún vamos a encontrar cualquier día en las farmacias medicinas provenientes do nuestro amigo. Una caja de sorpresas, este ornitorrinco.

Deriva continental y distribución animal


La Pangea, continente único en el inicio del Mesozoico, hace 200 millones de años, cuando surgieron los dinosaurios, se separó longitudinalmente por la mitad, formando dos supercontinentes, Laurasia, al norte, y Gondwana, al sur, dejando en medio el mar de Thetys (posterior Mediterráneo).

Este movimiento continuó, desagregando estos 2 supercontinentes en fragmentos menores, hasta llegar al actual aspecto de nuestro planeta. Y de hecho continúa, según la tectónica de placas, pero no podemos apreciarlo debido a la lentitud del proceso. Esta teoría indica, según algunos investigadores, que dentro de unos cientos de millones de años la Tierra volverá a tener un sólo continente.

Es interesante apreciar, en ritmo acelerado, estos movimientos continentales, como se puede hacer en esta animación de la teoría de la deriva continental que he encontrado en el Educational Multimedia Visualization Center (EMVC), de la Universidad de Columbia y Santa Bárbara (donde hay también otras interesantes animaciones). Repitiéndola y parando el movimiento (botón derecho del ratón...) pueden verificar con facilidad las distribuciones animales de las que hablo a continuación.

Estos movimientos consiguen explicar fácilmente el hecho de que hubiera (y hay restos fósiles) dinosaurios en la Antártida, por ejemplo, una vez que ésta, en la época en la que los grandes dinosaurios dominaban la Tierra (desde hace 200 hasta hace 60 millones de años, aproximadamente), estaba "pegada" por debajo de lo que vendría a ser el continente africano actual, por encima de Australia, y en una zona tropical del planeta.

Otro hecho del mundo animal, más cercano a nosotros y más curioso, tiene que ver con el aparecimiento y la dispersión de los primeros grupos de mamíferos. Todos habremos pensado en la extraña distribución geográfica de los marsupiales, supongo.

Bien, en el momento en que empezaron a diferenciarse los primeros mamíferos, estos se separaron en dos grandes grupos evolutivos, diferentes, uno en Laurasia, los placentarios, y otro en Gondwana, los marsupiales (estamos dejando de lado un pequeño grupo diferente, pero no tienen gran expresión. Son los monotremas - equidnas e ornitorrincos -).

Los placentarios fueron más fuertes evolutivamente, y cuando se encontraron los dos grupos, la tendencia clara ha sido que los marsupiales se extinguieran. Esto ha sucedido en la India y en África, donde este encuentro se produjo hace mucho más tiempo que en otros puntos (ver la animación).

En América del Sur estuvieron juntos mucho menos tiempo, y la zona de unión (América central) es una franja estrecha que no permite fácilmente las migraciones masivas, por lo que todavía quedan algunos marsupiales (de todos modos, la mayoría de los que hubo, según el registro fósil, también han desaparecido ya).

En la Antártida desaparecieron por el frío y el hielo, al derivar este continente hacia el polo sur.

Y han permanecido hasta nuestros días, en gran número y variedad, en las zonas en las que los marsupiales se encontraban aislados y no tuvieron contacto con placentarios (al menos, en número significativo): Australia y Madagascar.